jueves, 8 de junio de 2017

1x13: En las negras entrañas


Racionan el uso de las linternas. No saben aún si los pellejos reaccionan a los destellos tanto como al ruido o al olor de una herida abierta. Caminan midiendo cada paso, notando el golpeteo frenético de sus corazones en los oídos. Entrecierran los ojos para intentar vislumbrar algo en la negrura del aparcamiento subterráneo, pero esta solo les devuelve el sonido de pasos arrastrados desde una dirección indeterminada.

—Juntos, juntos —apremia Emilio en voz muy baja. Todos saben que si se despistan aquí abajo pueden perderse. La disposición repetitiva del aparcamiento, sumada a la oscuridad casi absoluta, con la salvedad de los tragaluces por los que se cuela la luz de la calle, suponen el cóctel ideal para desorientarse y acabar donde no se debe. Emilio hace una señal a Carlo con los dedos para que no pierda de vista a Jesús. Conoce el lugar mejor que nadie y es el guía a todos los efectos.

miércoles, 10 de mayo de 2017

1x12: Pasos muertos


Cuando Emilio trata de tragar saliva, nota que su garganta es como un trozo de cartón polvoriento. Es peor que en su primer remplazo en Irak. Sostiene el subfusil con una destreza mecánica, sin apartar la vista de la puerta metálica roja que tiene ante sí, a escasos metros. No le hace falta mirar para saber que Carlo y Hosni están tan tensos como él, listos para saltar como resortes en cuanto esta se abra. Respira profundamente y mira a Mónica y Jesús, que flanquean la puerta, la mano puesta en el mecanismo de apertura. En la otra mano, Jesús lleva el revólver reglamentario de la empresa de seguridad. Mónica lleva dos cuchillos de cocina al cinto y un hacha de bombero a la espalda. Aunque solo se conocen desde hace unas horas, ahora todos son conscientes de que dependen los unos de los otros para salir de esa con vida.

—¿Listos? —susurra ella.

Emilio asiente mientras se pasa una lengua de trapo por los labios. El chirrido de la puerta parece rasgar el espacio y el tiempo, rompiendo el profundo silencio que reina en las entrañas del centro comercial. Al abrirse las puertas, se extiende una oscuridad casi absoluta, más allá de la cual aguardan la muerte y un tesoro. Es la una o el otro. No habrá medias tintas.

miércoles, 26 de abril de 2017

1x11: Conversaciones inacabadas


Llaman a la puerta. Rosa acude de mala gana mientras se ata la cinta de la bata apresuradamente. Llaman con insistencia. Rosa teme que haya pasado algo y traga saliva, tratando de encontrar el temple de líder allí donde lo dejara, antes de descorrer el cerrojo y abrir la puerta. El corazón pega un brinco con cada nueva sucesión de porrazos.

—Ya va, ya va —trata de apaciguar al impaciente que hay al otro lado de la puerta. Observa por la mirilla que es Clara. No parece muy contenta.

—¡Ese puto italiano se cree que los demás están para jugar a sus juegos! —restalla Clara entrando en la casa de Rosa sin casi mirarla. Ya en el salón, se da la vuelta y sigue—: Si vuelve vivo, juro que lo mato.

—Hola a ti también —dice Rosa, recomponiéndose como puede. Echa una mirada furtiva a la puerta entreabierta de su habitación antes de cerrar la del piso y echar el cerrojo de nuevo. Cuando vuelve a mirar, la puerta de la habitación está cerrada. Suspira imperceptiblemente.

Hace un poco de frío, ya que la estufa de queroseno está apagada. Clara no lo nota porque va con el plumas puesto y tampoco repara en que las mejillas de Rosa están sonrosadas a pesar de todo. Está claro que le domina un  frenesí irracional que le recuerda al Emilio de hace décadas.

—Cálmate y dime qué pasa.


martes, 25 de abril de 2017

Cuaderno #9: El imperativo y la necesidad de resurgir



Al final la pausa vacacional se ha prolongado tres años. Premio y azucarillo para este servidor.

En estos años mi vida ha dado un vuelco radical. Al hecho de mi innata inconstancia, se ha sumado la llegada de mi hijo a este apasionando y difícil mundo (un chaval lleno de inquietud y vida que me da a mí que se va a parecer a Rubio, no solo por el color del pelo), la desintegración de mis aspiraciones editoriales roleras ortodoxas y el haberme visto algo abandonado por personas claves en el proyecto alternativo que pretendía montarme a través de canales de financiación que, además, muestran alarmantes señales de agotamiento.

Y estoy cansado, para qué negarlo. Un cóctel de sombras que me lastran las ganas de ponerme a escribir delante del ordenador, a pesar de la incansable presencia y ánimo de los amigos que aún creen en esto (más que yo seguramente).

Y, sin embargo, el cuerpo me pide seguir escribiendo, terminar algo de lo que haya empezado, asignatura pendiente desde mi más tierna infancia de la que solo yo tengo la culpa de acarrear hasta mi edad adulta. Y esto me lleva de vuelta a la casilla del principio: escribir relatos, un formato en el que solo dependes de ti mismo y la desaparición de terceros no interfiere en la intimidad creadora. Tengo algunos garabatos e ideas para novelas. Me apetece mucho escribir mi tercera novela (las dos primeras no cuentan, no quieras saber). Me siento con las ideas, el potencial y la experiencia de las canas que ya me invaden la barba. Solo me falta constancia y recuperar músculo.

Y toda vez que no se puede correr una maratón como esta sin tono muscular, qué mejor que volver a ponerme en forma recuperando esta serie de relatos que tan buen sabor de boca me dejó hace años. Quiero terminar la primera temporada. Las ideas están ahí y los pocos lectores que se animaron a seguir esta historia siguen dispuestos a leer a pesar de mi falta de respeto hacia ellos.

Muchas gracias, gente. Espero enmendar estos años de ausencia.

Así que nada, espero también que sigamos dándonos cita en este espacio para ver qué pasa con nuestros héroes del barrio y los pellejos.

Nos leemos.

viernes, 7 de noviembre de 2014

1x10: Nicolás


Rubio sueña con un chupachups mientras Óscar dormita delante de la radio emisora, recorriendo perezosamente por las frecuencias. Hace un rato ya que no escucha con demasiada atención. En el fondo sabe que la probabilidad de dar con una señal es nimia y se pregunta por qué perder el tiempo y arriesgarse a pillar un resfriado con la escasez de antibióticos que hay.

Rubio, sin embargo, es ajeno a todo eso. Aunque en su interior hay un superviviente nato, aún ve la vida como un juego, o quizá es su forma de defenderse de la gélida realidad que a todos envuelve. Carlo nunca le ha recriminado eso porque cree que, en el fondo, es lo que le ha mantenido vivo. Y porque nunca ha querido ser su padre. Aburrido, el muchacho se dirige hacia el borde de la azotea y se encarama al parapeto para recorrerlo de parte a parte haciendo el equilibrio. Cuando Óscar se da cuenta, abre los ojos desmesuradamente y su cuerpo hace el ademán de levantarse.

martes, 29 de julio de 2014

Cuaderno #8: Midseason de la Temporada 1


Tenía previsto hacer una parada técnica con motivo de las vacaciones veraniegas, que iniciaré el próximo 9 de agosto. Será casi un mes sin wifi, sin ordenador y con el contacto justo con la civilización a través del móvil. Coincide con una pequeña crisis creativa a cuenta de varios factores. Por un lado el calor, que me aplatana cosa mala y me hace rehuir el teclado, pero por otro una serie de situaciones, algunas personales, que mantienen mi cabeza fuera de onda. Sin entrar en lo personal, que no es nada dramático, sí que diré que últimamente estoy inenttando dar forma a eso que solemos llamar "proyecto" en el mundillo del rol (nada que ver con Cliffhanger, de lo que también hablaré tranquilamente en El Opinómetro cuando sea el momento. Es algo que aún está por materializarse y no tiene visos más que de aunar ilusiones y fuerza creativa, lejos de todo culto a la personalidad y afán de protagonismo, punto. Pero ya hablaremos de eso.

En todo caso, confío en que la pausa vacacional me devuelva en septiembre con la recámara llena de ideas y maldades para los personajes de VIVOS, que creo que están sufriendo demasiado poco. También espero, a la vuelta de la pausa, colgar por aquí un reglamento muy sencillo para "rolear" al estilo VIVOS, cuyo origen y contenido real ya comentaré en su momento. No perdáis de vista mi Twitter, que por ahí iré comentando algunas cosas.

Sin más, agradecer a todos los que os habéis prestado a donar un poco de vuestro tiempo a esta andadura incierta. La verdad es que es gracias a vosotros que uno se sigue animando a escribir. Sí, soy bastante inconstante y me hacen falta algún que otro aliciente.

¡Nos leemos a la vuelta!

lunes, 21 de julio de 2014

1x09: Carne quemada

Solo se oye el resonar de sus respiraciones azuzadas por la adrenalina que invade sus venas. Apoyan la espalda contra la fría pared del corredor de ladrillo gris y se dejan caer hasta notar el aséptico suelo de linóleo en las posaderas. Por un momento no son conscientes de los golpes procedentes del otro lado de la gruesa puerta metálica, de que su anónima salvadora está echando todos los cerrojos, interponiendo una barra de metal y apuntalando lo único que les separa de una muerte segura con unos listones. Tampoco se han dado cuenta del tipo que les apunta con un revólver desde el otro extremo del pasillo mientras los embates contra la puerta suenan cada vez más a carne picada.

Emilio es el primero en percatarse y hace auténticos esfuerzos para dominar su agitada respiración. El que les apunta es un hombre recio, de unos cuarenta y pico, moreno, con la coronilla despejada. Luce el desgastado uniforme de una empresa de seguridad privada. Emilio se dispone a levantarse con las manos en posición conciliadora cuando el vigilante estira el brazo del revólver.

―Estás mejor sentado, prenda.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Dossier #6: 'Apocalipsis Z', de Manel Loureiro



Esta reseña apareció por primera vez el 20 de septiembre de 2010 en El Opinómetro.


"De repente, un estruendoso sonido metálico me dejó totalmente paralizado. Había sonado como si alguien hubiese tropezado con un archivador, un carrito o algo por el estilo, seguido de un prolongado gemido. El sonido parecía provenir de bastante lejos (juraría que un par de plantas más arriba) pero bastó para ponerme los pelos de punta.

(...)

El ruido del disparo parecía haber desencadenado una oleada de sonidos en todo el hospital. Puertas que se golpean, entrechocar de objetos, algo que se caía sonoramente contra el suelo (¿una camilla, quizás?) e incluso golpes sordos y apagados en los tabiques, conformando toda una sinfonía pavorosa. Y gemidos, sobre todo. Los putos gemidos. Cómo olvidarlos".

'Apocalipsis Z' es el vivo ejemplo de que el talento puede encontrarse con la suerte y dar lugar a un proyecto serio a partir de una idea muy básica. Manel Loureiro comenzó a escribir un relato de zombis en un blog con unas metas muy elementales. La historia, como es de suponer, pronto tomó las riendas y empezó a crecer por sí sola, convirtiendo un blog novelado en primera persona en una novela como dios manda, hasta el punto de atraer la atención de Dolmen Books, la editorial española hiperespecializada en zombis.

Reconozco que en esta fiebre literaria zombi que venimos padeciendo en los últimos tiempos, tiendo a huir de este género como de la peste. Se me activa un mecanismo de defensa en alguna parte del cerebro que me ahuyenta de los ríos revueltos, de la moda inseminada del monstruito de turno, sea zombi, vampiro, abogado, médico o cualquier animal de la variada fauna literaria. Es más, en múltiples ocasiones había pasado ante este libro, de viva cubierta roja, pensando irremisiblemente "otro libro de zombis, qué coñazo". Y, la verdad, es que no sé si es uno más, porque tampoco es que haya leído tantos, pero el caso es que a instancias de un amigo que no sólo se había leído éste, sino también la secuela, editada por Plaza y Janés, me armé de valor y lo compré. Hoy puedo decir que no me arrepiento.

lunes, 19 de mayo de 2014

Cuaderno #7: Tentaciones narrativas


Aunque mantengo cierta constancia con VIVOS, lo cierto es que no estoy cumpliendo con el ritmo que me he autoimpuesto. Ya imaginaba que las cuestiones laborales y personales influirían mucho en mis planes de abordar un episodio de la serie por semana, pero lo curioso es que la razón de estas dilaciones surge de otro frente: la inspiración, a veces errática.

Ya sé que es mejor que la musa te pille trabajando, pero hay muchas formas de trabajar el relato, y no siempre delante de un teclado, escuchando cómo resuenan las teclas bajo tus dedos. Yo trabajo en mis relatos mientras paseo al perro, mientras veo la tele, mientras leo, mientras me hago la cena y antes de acostarme. Dar vueltas a cómo evolucionará una historia que pergeñas a salto de mata, incluyendo ocasionales elementos incontrolables como las encuestas, es un ejercicio que no te permite demasiada planificación más allá de unas cuantas ideas a medio plazo para encauzar el discurso.

Pero la verdad es que el grueso de la zapa se hace casi improvisando, sintiendo el pulso de los personajes según te sorprendes a ti mismo a medida que narras sus historias. Medio intencionado, medio no, ahora tengo al grupo de supervivientes dividido en tres grupos, y aún me estoy preguntando qué hacer con uno de ellos, razón por la cual no lo he abordado todavía. Suenan campanas a lo lejos, pero no sé si el tono me gusta y quiero estar seguro. La verdad es que todo esto hace que este proyecto sea tan pequeño como apasionante para mí.

De ahí que, loco de mí, me estén surgiendo tentaciones narrativas. Si ya me cuesta copar lo que tengo entre manos, la musa que me asiste, perra de ella, me susurra que quizá abordar proyectos similares, pero con otros géneros y ambientaciones, sirva para estimular más aún la vena creativa. Y yo le respondo que el que mucho abarca poco aprieta, y que me daría mucha pena ir dejando una cosa para centrarme en otra, que me conozco.

Así que, como hago con VIVOS, no tomaré una decisión hasta que esté completamente seguro de al menos un recorrido medio de cualquiera de las historias que se me ocurren antes de dormir. Ciencia ficción, baja fantasía y a saber qué más... Tentaciones, demasiadas tentaciones para este servidor con la fuerza de voluntad bajo mínimos.

martes, 13 de mayo de 2014

Dossier #5: "Hay que comerse toda la carne"

Una de las formas en que puedes hacer tuyo el relato de VIVOS es mediante la nueva edición de 'Zombies, All Flesh Must Be Eaten', que recopila el juego de rol básico que en su día publicó Edge Entertainment. Zombie AFMBE es un texto refundido de aquel manual básico con una serie de expansiones y actualizaciones que vienen a nutrir un poco más la fiebre por los muertos vivientes que padecemos algunos desde hace bastante.

Lo bueno de este juego es que aporta una variedad de ambientaciones posibles para los jugadores y contiene uno de los sistemas de reglas más equilibrados que recuerdo. Por eso, y porque es una joyita, os animo a que le echéis un vistazo y pongáis sobre la mesa a vuestros propios VIVOS en el contexto de su vida cotidiana hecha trizas. Decir también que otro juego de esta editorial, 'El fin del mundo, Holocausto Zombi' está específicamente diseñado para que los jugadores se interpreten a sí mismos en un hipotético fin del mundo a manos de estas criaturas revividas.

Si tuvieses que llevar la historia de VIVOS a una mesa de juego, ¿por qué título te decantarías?

viernes, 9 de mayo de 2014

1x08: Acorralados


El centro comercial va desperezándose como un mastodonte hambriento mientras los tres permanecen inmóviles, casi temerosos de respirar, al pie de la escalera. Saben que si se quedan allí están perdidos. Saben que no tienen tiempo de deshacer la barricada. Saben que, aunque pudieran salir, ya ha media docena de pellejos acercándose al acceso. Saben que la han cagado.

Emilio sacude la cabeza y echa por la borda al humano atenazado para activar al legionario que vivió la guerra de Kósovo. Apoya la culata del subfusil al hombro y adopta una posición mecánica. Da un paso al frente mientras coloca el mecanismo de disparo en individual. No quiere malgastar la munición.

miércoles, 7 de mayo de 2014

1x07: "¡Mierda, joder, mierda, joder!"


Para llegar al acceso más cercano hay que cruzar la avenida esquivando coches y obstáculos y bajar una pendiente amplia donde apenas hay nada con lo que cubrirse.

—¿De verdad no sería mejor por el parking? —pregunta Hosni con la mandíbula apretada. No le  convence el trayecto hasta la puerta de entrada.

—Aquello va a estar demasiado oscuro. Si hay pellejos y nos despistamos, la cagamos. No me arriesgo —declara Emilio, rascándose la barba. Siempre lo hace cuando está nervioso.

—Me parece justo —dice Carlo, quitándose la mochila y todo lo que pueda impedirle una carrera limpia—. Yo me adelanto hasta ver mejor la puerta. Solo me llevo el martillo. Vosotros me cubrís. Si la cosa está bien, os hago una señal y me seguís con mis cosas.

Emilio lo piensa un momento y asiente en silencio. Hosni le da una fuerte palmada en el hombro.

—Cuidado, tío.

—Siempre lo tengo.

miércoles, 9 de abril de 2014

1x06: ¿Hay alguien ahí?


(1.540 palabras)

Óscar baja el cómic que está leyendo por enésima vez cuando oye que llaman a la puerta de su casa. Afina el oído y yo a su madre abrir y los murmullos en el rellano. Es una voz de hombre, con acento. Ya no reciben vivistas. Es extraño.

Desde que se ha ido la luz, la habitación de Óscar se ha convertido en un museo de formas de entretenimiento de principios del siglo XXI: varias consolas, un ordenador sobremesa, varios portátiles, un par de tablets, una pantalla de veinte pulgadas y un televisor plano de treinta y dos. Eso sin contar periféricos, mandos, guitarras de juguete, videojuegos y todo tipo de cachivaches informáticos, como discos duros, memorias USB, auriculares… Desde el establecimiento de la comunidad, Óscar se encierra en su cuarto. Si cuando el mundo era normal, el adolescente de veintiocho años, barba rala, sobrepeso, gafas de pasta y calvicie declarada temía a sus congéneres humanos más que a una plaga, ahora mucho más.

viernes, 21 de marzo de 2014

1x05: Al otro lado del túnel


(3.059 palabras)

La autovía es como la instantánea de un río de otro planeta. Asfalto agrietado por los embates de la naturaleza que se abre paso y aflora por doquier que comparte espacio con las carcasas huecas de todo tipo de vehículos, receptáculos de esperanza para miles de personas que enseguida se convirtieron en trampas mortales. Es difícil moverse por ahí a menos que lo hagas a pie o en la Super Glide II de Tomás, que ronronea en la retaguardia, avanzando despacio, sin perder de vista a quienes llevan el peso de la cacería.

Han salido por la barricada de la incorporación de la M-30 y se han adentrado en dirección noroeste, bordeando el parque del barrio que el señor Sebastián y su esposa han convertido en el campo de cultivo y granero de la comunidad, invernadero improvisado incluido. De hecho, el señor Tomás y Vicenta han hecho una pausa en sus labores agrícolas para contemplar al grupo con gesto severo. Emilio les lanza una sonrisa que sabe que no verán, pero él sí ve cómo Vicenta se santigua discretamente. Sus días de creyente pasaron a la historia, pero aun así espera no tener que necesitar la intercesión del Todopoderoso.

lunes, 10 de marzo de 2014

Dossier #4: 'Deadhunter', el juego de rol

Nueva reseña de nuestros amigos de Saco de Dados. En esta ocasión se trata del juego de rol independiente Deadhunter. Veamos qué nos depara el análisis.

Bueno, no todo tienen que ser buenas noticias. Hoy vamos a hablar de un juego de rol que entra en la categoría de los olvidados y de los olvidables, un subproducto que sólo merece que hablemos de él porque es bueno empezar la mañana con un poco de mala leche. Se trata de Deadhunter: el juego de rol zombicida y conspiranoico. Formato pequeño, 85 páginas en rústica, blanco y negro y con un precio, como su calidad, bastante bajo (6´95€). Está editado por Dawn Entertainment que, si no me equivoco, es una de estas editoriales creadas ex profeso para publicar un único libro y que luego vuelven al silencio del que nunca deberían haber salido.

Deadhunter proviene de un universo de ficción que emana de las películas Deadhunter: Sevillian Zombies, Zombie Xtreme: a Deadhunter never rests y Killing Twice: a Deadhunter Chronicle, una saga surgida de la imaginación de un tal Julián Lara, al que, a su lado, Jess Franco es James Cameron. Lo poco que he podido ver en youtube de estos productos incluye a Eduardo Dantés bailando El baile del pañuelo ante los zombis. Os lo juro, yo no os mentiría sobre Eduardo Dantés.

jueves, 6 de marzo de 2014

Cuaderno #6: Buscando pellejos


Ya comentaba en el Cuaderno #2 que una de las peculiaridades que pretendía implantar en este experimento literario es la participación de los lectores en el desarrollo de la historia. Pues bien, ese momento ha llegado.

No sé qué periodicidad tendrá la consulta a los lectores, aunque no creo que sea algo mecánico, ya que prefiero que obedezca a razones argumentales que vayan surgiendo por el recorrido. El caso de 1x04 se prestaba a la perfección, ya que los escenarios posibles para intentar cazar a un pellejo son muy variados y entrañan sus propias y exclusivas consecuencias en la historia.

A tal fin, he habilitado una encuesta en la columna de la derecha que solo durará un par de días, de modo que pueda ir escribiendo en función de vuestro dictamen. Si habéis votado, no dudéis en pasaros por esta entrada y comentar vuestra preferencia y las razones que os han llevado a optar por ella.

Nos leemos ;)

miércoles, 5 de marzo de 2014

1x04: Conoce a tu enemigo



(2.694 palabras)

Tomás se ha hecho un corte leve en el dedo mientras revisaba el motor de su Harley. A falta de la posibilidad de quemar gasolina en una recta interminable con destino incierto, que es lo que le gustaría, se pasa el tiempo libre revisando el motor, los frenos, la transmisión y cualquier tontería que se le ocurra. Cuando termina el ciclo, vuelve a empezar. Puede que su mula, como la llama, sea la última del mundo, pero también se ha propuesto que sea la que mejor funcione. El taller de Johan está muy bien pertrechado después de semanas de saqueo a los numerosos coches y motos abandonados que adornan el barrio como una postal que da repelús.

Por mucho que se quiera convencer de que el corte solo requiere de una tirita, la parte racional de Tomás le dice que debería aplicarse un poco de yodo, y para eso tiene que ir a lo que fue el ambulatorio de la Seguridad Social, actualmente el minihospital del barrio. Como siempre, en la puerta hay un par de hombres de Emilio. Tomás los reconoce de haber charlado más de una vez y compartido pitillos. Son buena gente a pesar de empeñarse en tener aspecto de matón. A los pellejos no les impresiona la guerra psicológica. Su presencia allí tiene más sentido habida cuenta de que el ambilatorio es también el almacén de uno de los bienes más preciados del barrio: los medicamentos y los botiquines. Cualquier cosa que sirva para curar algo, desde un resfriado hasta un corte profundo y, ya puestos, un balazo, está allí.

martes, 11 de febrero de 2014

Dossier #3: 'In the flesh' y 'Los Retornados', la invasión zombi desde el otro lado de la trinchera



Segunda reseña de nuestros amigos de Saco de Dados, siempre descubriéndonos nuevos horizontes.

La mitología zombi es tan amplia, y crece tan rápidamente que temas, hasta ahora impensables, han sido abordados por diferentes creadores. Hoy vamos a tratar dos productos que dan un giro de tuerca al tema de la no muerte, en concreto de la serie inglesa In the flesh y la película española (aunque rodada en inglés) Los retornados. El tema; los zombis como enfermos recuperables.

La ventaja de que hayamos visto decenas de historias sobre el alzamiento zombi es que esto da la posibilidad a los autores más creativos a poder elegir como punto de partida cualqueir punto en la línea del levantamiento de los muertos pudiéndose dar todo lo anterior como sobradamente explicado. Así se hace en ambos productos, que nos sitúan pocos años después del cuasiapocalipsis zombi, sin necesidad de largas escenas introductorias ni voces en off explicándonos qué ha ocurrido. En ambos casos también, aunque dispongamos de poca información de lo que ha pasado, el alzamiento de los muertos ha causado grandes bajas y terribles sufrimientos pero ha sido superado sin repercusiones irrecuperables ni sin alteraciones en nuestra forma de vida; las ciudades siguen más o menos intactas y la tecnología no ha sufrido un paso atrás.

miércoles, 5 de febrero de 2014

1x03: Dilemas al anochecer


(2.364 palabras)

El economato. Los estantes de lo que antaño fuera el supermercado de una conocida franquicia contienen el tesoro más valioso del barrio. Todo está meticulosamente organizado: alimentos perecederos, envases y latas, ropa y calzado, herramientas, medicamentos, botiquines, combustible, agua potable embotellada, productos de limpieza, todo pormenorizadamente catalogado y supervisado por la única persona capaz de mantener la cabeza lo suficientemente fría entre tantas tentaciones. Todo dispuesto a lo largo de los pasillos inmersos en la penumbra salpicada por las ocasionales velas. 

Rosa se apoya contra un congelador que ahora sirve como cofre gigantesco para las chaquetas de invierno. Sostiene entre las manos una taza de té humeante, indulgencia que se permite de vez en cuando. La teína es de los pocos vicios que conserva de sus días de bibliotecaria de vieja escuela; eso y su enorme capacidad organizativa y la autoridad natural que mana de las personas que se han pasado media vida entre libros y estudiosos. Contempla la mesa de trabajo por encima de la montura metálica de sus gafas. Frente a ella, apoyado en uno de los estantes de herramientas, está Emilio, los brazos cruzados. Viste con su perenne mono azul sobre el que luce un chaleco de cazador con los bolsillos repletos. Se ha dejado la escopeta en la entrada. En el economato nadie entra armado. Él también fija la vista en la mesa. Junto a las chocolatinas industriales que estaba contando Rosa antes de colocarlas en su correspondiente lugar, hay un pequeño galimatías negro salpicado de interruptores, botones y diales.

martes, 4 de febrero de 2014

Dossier #2: 'Zombi: Manual para resucitados novatos'

Hoy me honra de presentaros la primera colaboración externa con el blog Saco de Dados, del que os hablaba ayer. No os hago perder más tiempo y pasamos directamente a la reseña de este libro.

Hoy nos centramos en Ahora eres un Zombi: Manual para resucitados novatos, un libro/guía/manual escrito por John Austin y que trae a España la editorial Alberto Santos. Un libro que sigue la estela de la popularidad actual del género zombi y se coloca al rebufo de Guía de Supervivencia Zombi, tanto que espero que el bueno de Max Brooks esté cobrando sus royalties.

Ahora eres un Zombi, eso sí, adopta el enfoque cómico y distendido que muchos esperaban en la Guía de Supervivencia Zombi (y sin el que, yo creo, se consiguió un mejor producto). Eso sí, no se abandona en ningún momento la “rigurosidad” y la lógica interna de las reglas de la resurrección que el mismo autor se impone.

Ahora eres un Zombi nos da la bienvenida a la no vida y pretende ser una guía útil para mejorar nuestras posibilidades de supervivencia como zombis, considerando nuestro evidente deterioro intelectual y la tenacidad de los vivos para no ser devorados.

El libro parte de un capítulo claramente proselitista en el que se nos señala las ventajas que supone entra en el selecto club de los muertos vivientes. Nos convenza o no, como ya no podemos hacer nada para evitarlo, se nos introduce en la “cultura” zombi, contándonos con detalle el origen de los zombis (ya los neanderthales tuvieron que vérselas con camaradas reanimados), la historia, los primeros casos y las condiciones que han llevado a la expansión, y previsible triunfo, de la plaga zombi.